En 2021, una empresa multinacional sufrió un ataque de ransomware que paralizó todas sus operaciones. Los empleados no podían acceder a sus sistemas, las fábricas se detuvieron y los datos de millones de clientes quedaron comprometidos. Sin un sistema de respaldo adecuado, la compañía no tuvo forma de recuperar su información y se vio obligada a negociar con los atacantes, pagando un rescate millonario sin garantías de recuperar todo. Este tipo de situaciones no solo generan pérdidas económicas, sino que también destruyen la confianza de los clientes y dañan la reputación de la marca. ¿Qué llevó a esta empresa a un punto tan crítico? La falta de un plan sólido de respaldo y recuperación.
El 31 de marzo se celebra el Día Internacional del Backup, no como una simple fecha en el calendario, sino como un recordatorio de que la información digital es frágil y su pérdida puede ser devastadora. Aun así, muchas personas y empresas siguen confiando en que «nunca les pasará», hasta que ocurre.
Perder datos es más común (y costoso) de lo que crees

Cada año, millones de personas y empresas enfrentan la pérdida total o parcial de su información. Según un estudio de Acronis, el 42% de los usuarios ha experimentado la pérdida de datos en algún momento, ya sea por fallos de hardware, errores humanos o ataques cibernéticos. En el ámbito empresarial, las cifras son aún más alarmantes: el 60% de las empresas que pierden datos críticos cierran en menos de seis meses debido a la imposibilidad de recuperarse de estas pérdidas. Fuente: Acronis.
El ransomware, una de las mayores amenazas actuales, ha intensificado esta problemática. Según Cybersecurity Ventures, se estima que en 2024 los ataques de ransomware costarán más de 265 mil millones de dólares a nivel mundial. Empresas enteras han quedado paralizadas porque sus servidores fueron cifrados, y sin una copia de seguridad adecuada, no pudieron restaurar sus operaciones. Además, no solo las grandes corporaciones son víctimas: el 43% de los ataques cibernéticos afectan a pequeñas empresas, muchas de las cuales carecen de los recursos necesarios para recuperarse. Fuente: Cybersecurity Ventures.
Sin embargo, la pérdida de datos no siempre es causada por un hacker. Un disco duro puede fallar en cualquier momento, un archivo importante puede ser eliminado por error, o un teléfono puede sufrir daños irreparables, como caer al agua. Sin un respaldo adecuado, estos eventos cotidianos pueden convertirse en verdaderas catástrofes, tanto para individuos como para empresas.
Un backup a tiempo evita un desastre
Hacer backups no se trata simplemente de copiar archivos en un disco externo y olvidarse de ellos. Un buen plan de respaldo va mucho más allá: implica redundancia, actualizaciones constantes y, lo más importante, la verificación periódica de que la información puede recuperarse de manera efectiva cuando sea necesario. Sin estas prácticas, un backup puede convertirse en una falsa sensación de seguridad.
El Día Internacional del Backup, celebrado cada 31 de marzo, no es solo una fecha simbólica. Es un llamado a la acción para reflexionar sobre cómo protegemos nuestra información personal y empresarial. En un mundo donde los ataques cibernéticos, los fallos de hardware y los errores humanos son inevitables, contar con un plan de respaldo sólido puede marcar la diferencia entre una pérdida catastrófica y una simple molestia.
En TI724, nuestro enfoque se centra en garantizar que las empresas no solo protejan su información, sino que también puedan recuperarla rápidamente en caso de un incidente. Si tu empresa aún no cuenta con un plan sólido para proteger su información, este es el momento de actuar. La prevención siempre será más económica y efectiva que la recuperación.